Capítulo 118 —Nunca se me pasa
Narrador:
Eros cerró la puerta de su despacho de un portazo. Caminaba como un león enjaulado, con la mandíbula apretada y los puños cerrados. Sasha lo observaba desde el centro de la habitación, los brazos cruzados, pero con el ceño fruncido. Sabía que venía cargado, pero no esperaba semejante tormenta.
—¿Vas a decirme de una vez qué carajos te pasa? —soltó ella, perdiendo la paciencia.
—No me tomes por idiota, Sasha —espetó él, girando hacia ella—. ¡Lo vi! Estás d