Las damas hicieron lo suyo al igual que los padrinos, ayudaron a los novios a completar el ritual y los pasos que se requerían mientras que Valentina y Lizandro permanecían sentados uno al lado del otro en esa fina banca de madera
Cuando Many estuvo cerca de la vampira Anastasia, el lobo gruñía bajo, seguía furioso y ella trataba de ignorarlo aunque le costaba tenerlo tan cerca y no comérselo a besos, el maldito lobo estaba tan sexy, tan atractivo que le costaba contenerse, le costaba dejar de