La luna que le había tocado al Alfa, le había echo conocer emociones que ni siquiera sabía que existían, un deseo intenso, celos que lo llevaban a desear matar a cada uno de los varones que habitaba la ciudad para que no quedara rastro de un hombre que hubiese tocado a su luna, es lo que venía pensando las últimas horas
Many y Lizandro se encerraron en el despacho junto con Paolo, las cosas se habían puesto más difíciles aún después de que el Alfa le robó a la prometida al hombre con el que es