Valentina observaba al alfa que estaba verdaderamente furioso, él había pensado que estaba hablando con otro lobo, el corazón se le quería salir del pecho a causa de los celos, y resulta que ella le estaba escondiendo a un pequeño zorro que la había sacado de sus brazos en plena madrugada
— Lizandro, ¿qué haces aquí?! me has dado tremendo susto — Valentina estaba pálida, ella tenía abrazado a Louis, el cachorro al sentir la fuerte presencia del lobo comenzó a temblar
— !Qué demonios, Valentina!