— Yo te voy a ayudar pero tengo mis condiciones, si aceptas a tu madre y a ti no les faltará nada mientras nuestro acuerdo dure, dime si estás de acuerdo para decirte lo que harán
Evangelina sabía que las finanzas de la familia no andaba del todo bien, su tío las manejaba y se quedaba con las ganancias, no tenía otra opción, además el esposo de Valentina tenía fama de ser un multimillonario
— Está bien, acepto, ¿dime qué quieres de nosotras?
— Las trasladaré s una mansión de mi propiedad, allí