La vieja loba Linet, sintió una gran pena por la bella joven que lloraba con tanto sentimiento, le insistió de nuevo en tomar la medicina para que se sintiera mejor
— ¿Cómo te llamas? dime cariño, ¿cuál es tu nombre?
— Me... me llamó Valentina Bianchi, soy arqueóloga, por favor señora no me vayan a vender a la trata de blancas, se lo suplico
— Por la diosa, querida, nadie aquí te va a vender a ninguna parte, tu eres especial, siento mucho que estés en contra de tu voluntad en la mansión, pero p