— Pero que egoista — el menor de los Masherano siguió provocando al Alfa, pero al parecer está vez se había buscado un buen castigo, su hermano no estaba tan de buen humor que dígamos, había algo que le preocupaba pero que no lo había dicho aún
— Irás está noche a reunirte con los posibles socios a ese antro, te advierto que quiero buenos resultados, no estamos ahorita para perder más aliados — ordenó el Alfa a su hermano menor
— Lizandro, ese encargo lo haría Paolo, yo ya tengo un compromiso h