Una pelea sangrienta.
La amenaza de Joshino no era en vano, estaba muy celoso, estaba furioso, de él no se iban a burlar, era el Alfa por destino de Aleska y eso no lo cambiaría nada ni nadie.
— Te dije que la sueltes, no me importa que tú te creas su Alfa, ella y yo nos gustamos, nos entendemos, y sé que la puedo hacer feliz, te lo advierto lobo, suelta a mi chica.
El apuesto vampiro comenzaba a caminar en dirección a la pareja destinada. No se iba a rendir antes de luchar siquiera.
— Pierre, detente, no