El corazón del Alfa está roto.
Al salir del despacho, el rey le echó un vistazo al Alfa Romano, no se podía descifrar a ciencia cierta que era lo que estaba pensando, solo se sintió fría.
— Vamos Joshino, es nuestro turno, verás que la escuela te va a gustar, y porno te vas a adaptar a ella, sobre todo por el buen carácter que tienes.
El Alfa Romano animaba a su hijo mientras entraban a la elegante y amplia dirección.
— Vamos cachorros, nos llevarán a su dormitorio, allá llevarán sus maletas. — Se escuchaba la voz