Mundo ficciónIniciar sesiónDante se acercó a ella, tomándola por la cintura, sintiendo la nueva energía volcánica que emanaba de su cuerpo. Elara se giró hacia Marco y Lucía, lista para el siguiente movimiento. Sus ojos, ahora enmarcados por ese corte de cabello crudo y rebelde, brillaban con una determinación que no admitía más demoras.
— Ahora, Lucía — ordenó Elara — Cuéntanos ese secreto del que hablabas. &iq







