Mundo ficciónIniciar sesión— ¡Es él! — el grito de Alejandro Marchesi desgarró la armonía de la música de cámara — ¡Nicolás, el monstruo está en tu mesa! ¡Es Dante Montaño!
Alejandro se puso en pie con tal violencia que su silla golpeó el mármol. El vino tinto se derramó sobre el mantel blanco como una hemorragia fresca. Su dedo temblaba, apuntando al







