Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio de la catedral era una mentira pesada. Elara se soltó del brazo de Dante, sintiendo que el suelo bajo sus pies se volvía líquido. El Padre Julián la observaba con una lástima que le revolvía el estómago, mientras Lorenzo vigilaba las sombras del umbral con el arma desenfundada.
— No puede ser él — susurró Elara. Su voz golpeó las bóvedas góticas y regresó a ella como una b







