Un marido para la princesa. Capítulo 24. Jamás volveríamos a separarnos
Christian Goldman
—Dime Christian ¿Estás de acuerdo con mi plan? ¿Vas a ayudarme a enfrentarlos? —me interrogó Lynda mirándome con una expresión esperanzada,
—¿Cuál es tu plan? —pregunté sin dejar de mirarla con la misma intensidad de su mirada.
—Tengo dos, pero necesito tu opinión —pidió ella, mientras caminábamos a la cocina para prepararles algo de comer, porque, aunque no me lo había dicho, seguramente estaban hambrientos.
—¿Cuáles son? —pedí y enseguida me respondió.
—Uno, yo regresar con