Un marido para la princesa. Capítulo 27. Sorpresa
Christian Goldman
—Gracias, nos vemos en la casa —le dije y corté la llamada.
Cuando llegamos a tierra firme, no quise pedirles a los muchachos que nos buscaran, tenía temor que estuvieran siendo vigilados y que terminaran atrapándonos. Ayudé a Lynda a cubrirse el cabello para que no pudiera ser identificada.
—Deben tener cuidado, hay guardias de la corona por todos lados… la están buscando princesa —dijo el hombre y sentí cómo el cuerpo de mi esposa se tensaba debajo de mi mano.
El hombre se