Un marido para la princesa. Capítulo 28. Verdades
Lynda Skarosky
Cuando los vi no pude evitar sentir miedo, sobre todo a mi tío Salvatore, sabía que él era capaz de hacer todo por la institucionalidad y en ese momento yo estaba a punto de perjudicar a la corona, mi cuerpo se estremeció de temor cuando se acercó a mí y me dijo en solo un susurro audible para mí.
—Hablemos y lleguemos a un acuerdo… no puedes destruir las esperanzas de este país… hasta tu madre se sacrificó por la corona, ¿Harás que todo lo que ella hizo sea en vano?
—Príncipe Sa