La conversación en la mesa avanzaba con fluidez. Aaron, con su usual seguridad, lideraba la charla, discutiendo inversiones, estrategias de expansión y futuros proyectos con sus socios. Katerina, por su parte, escuchaba con atención, asimilando cada dato con la precisión de alguien que entendía más de lo que dejaba entrever.
—Aaron, tu empresa ha demostrado un crecimiento impresionante en los últimos años —comentó uno de los inversionistas, un hombre de cabello entrecano y mirada aguda—. Pero m