Capítulo 52; Una sustituta.
—¿Cual de los dos va a explicarme lo que está ocurriendo?
Aquellas palabras le produjeron frustración, que Gianna llegara justo en aquel momento, era lo que menos necesitaba en aquel momento. La vio entrar y cerrar la puerta tras ella, cerrar era un eufemismo, el fuerte portazo resonó por toda la oficina. Adara, quién había estado inmóvil, dio un salto y se colocó de pie, mientras miró a Gianna con los ojos enormes.
Alexander, con la mandíbula tensa volvió a colocar el cinturón en su lugar, aj