Mundo ficciónIniciar sesiónSí, acepto su propuesta señor Harrison. Aquellas palabras terminarían por cambiar su vida. Él, le ofrece un contrato matrimonial por dos años, pero ella... ella quiere un amor para siempre. Gianna Santos, siempre ha sido buena, dulce y cariñosa, tiene grandes sueños en la vida, pero sin dudar, la mayor de sus aspiraciones es casarse con su novio y tener una vida tranquila, viajando al rededor del mundo, conociendo los lugares más exóticos junto al ser que ama. Gianna, tiene la sospecha de que pronto recibirá una propuesta de matrimonio, pero nada más alejado de la realidad, porque todo está por venirse abajo. Alexander Harrison, es un reconocido empresario, famoso por ser tajante en los negocios, implacable director de Harrison Corporation, y el dueño del corazón de la hermosísima Adara Black, una despampanante modelo que ha logrado enamorarlo con su dulzura, encanto y sus maravillosas curvas. El destino está por hacer de sus jugarretas, y juntar de manera inesperada, la vida de una huérfana que sufre y un CEO en apuros, con sed de venganza, ella necesita huir, él necesita una esposa, un contrato les dará la salida a sus problemas, dos años de matrimonio y luego el divorcio, pero, ¿Qué ocurrirá cuándo el amor traspase la frontera de los límites legales?, se supone que es un matrimonio con fecha de caducidad pero, Gianna quiere un amor para siempre, quiere decir; Sí, acepto, pero esta vez, para toda la vida.
Leer másDos años y medios habían trancurrido desde la llegada de Axel a sus vidas y todo parecía ser aún más feliz desde entonces, de ser eso posible, ya que cuándo pensaban que no podían ser más felices, justo vivían cualquier experiencia que les otorgaba más dicha. Gianna y Melly, habían abierto su propio restaurante tal y como lo habían planeado, y tras mucho esfuerzo seguían trabajando al máximo por darle cada vez más crecimiento a su negocio. Regina, había ido a vivir con ellos, y desde ese momento el penthouse se había llenado de llantos y risas infantiles, lo cual resultaba de los más acogedor, Gianna y Alexander, habían llegado al acuerdo de empezar a buscar una casa, un lugar que le diera más comodidades a la familia y dónde los niños tuviesen más espacio para correr y jugar. Axel, ese pequeño niño era la adoración de todos, con ese vibrante cabello rojo y esos impresionantes ojos azules, siempre se robaba las atenciones y el amor de todos a cuánto conocía. Aurnia, viajaba constan
El parto había sido muy largo y agotador, Gianna pensaba que era de las cosas que le habían dejado mas extenuada en toda su vida...Horas y horas , de arduo trabajo de parto, dolor y contracciones, pero todo aquel sufrimiento tenía una hermosa recompensas, una recompensa que la miraba con sus enormes ojos azules, llenando sus alma de un infinito amor. —Gracias, mi amor— le dijo Alexander con las mejillas bañadas de lágrimas— es un bebé precioso, de los bebés más bellos que he visto jamás.— su voz temblaba de emoción.—Y te ha cumplido el capricho, amor mío—sonrió con agotamiento— tiene los ojos azules. —Iguales a los tuyos—aseveró, inclinándose y depositando un beso en la frente de la madre y otro, en la frente del hijo.— ¡Qué dicha la mía, mi amor!Axel Harrison, era un bebé encantador, con sus enormes ojos azules llenos de brillo, su cabello rojizo y las cejas del mismo color, su piel blanca, sus mejillas regordetas. —Es un bebé tan infinitamente amado— lo miró con adoración — no
Gia y Alex, habían regresado a los Estados Unidos, dónde celebraron una ceremonia civil, en compañía de Melly y su novio, así como algunas personas que trabajaban en Harrison Corporation, principalmente la leal Ava. Mientras preparaban su viaje a Irlanda para la celebración de la boda religiosa, se habían encontrado a Ethan, en compañía de Susana y una hermosa niña, la pequeña tenía el dorado cabello de su madre, y los alegres ojos de su padre, quién además la miraba con una adoración absoluta, entendiendo así que Ethan había encontrado al fin su verdadero amor, ya que su hija había regresado la luz a su mirada. Ronald Maxwell, no había regresado al país desde que se marchó, ahora Ethan con su propio capital, había iniciado una empresa que parecía ir viento en popa, los Walker apoyaban incondicionalmente el negocio de su yerno, y así Ethan avanzaba en la construcción de su propio negocio, él que había aspirado siempre dirigir las empresas de su padre, tras perderlo todo, se había con
Gianna caminó lentamente, hundiendo sus pies en la ardiente arena, sus zapatillas estaban es su mano izquierda mientras se dedicaba a aquel paseo, observó a lo lejos la inmensidad azul del mar, siempre había querido conocer República Dominicana, había escuchado hablar mucho de punta cana, y aquella había sido su oportunidad, un enorme mar que infinito a la vista se mezclaba con el azul del cielo, muy pocas personas estaban en la playa aquel día, un par de niños jugaban en la arena, riendo alegres, ella también sonrió y se llevó la mano a su abdomen el cuál había crecido un poco en aquellos meses, afortunadamente para ella su hijo se desarrollaba de la mejor manera, un niño sano, con buen peso, buen tamaño, un bebé que se había convertido en su único motivo para levantarse cada mañana, por él y solo por él, se negaba a rendirse a la tristeza que la abrumaba.Había intentado comunicarse con Melly en un par de ocasiones, pero ella insistía en nombrar a Alexander, aquello le hacía daño, a
Último capítulo