CAPÍTULO 64: SIN CLÁUSULAS, SIN SALIDAS.
CAPÍTULO 64: SIN CLÁUSULAS, SIN SALIDAS.
Svetlana sintió el ardor de las lágrimas queriendo brotar, pero las contuvo. Fiodor se lo había repetido una y otra vez durante los primeros meses: las lágrimas eran una prueba de debilidad.
—Слёзы бесполезны, дочь. (Las lágrimas no sirven de nada, hija.)
Había dedicado días, semanas y meses a entrenarse para bloquear esas emociones, a borrar a Enzo de su mente. Pero él, con una sola mirada, había deshecho todo su arduo trabajo. A pesar de todo, debía in