CAPITULO 119: ODIA LAS PIÑAS COLADAS.
CAPITULO 119: ODIA LAS PIÑAS COLADAS.
El sonido de los disparos era ensordecedor. Pero Enzo y Cassio se movían como podían, cubriéndose detrás de cajas y columnas mientras devolvían el fuego.
—¡Enzo, a la derecha! —gritó Cassio, disparando con precisión hacia un hombre que intentaba flanquearlos.
Enzo asintió y se giró para cubrir el lado opuesto.
—¡No te distraigas, Cassio! ¡Mantén la cabeza baja!
Cassio soltó una carcajada seca mientras recargaba su arma.
—¿Y perderme la diversión? Ni en sueñ