Sentía como me quemaban mis mejillas por la excitación que tenía, sintiendo mis labios hinchados por los dulces besos que me daba mi esposo,aunque a veces apretaba tanto sus labios a los míos, que me dejaba casi sin oxígeno, pero estábamos tan excitados por unir nuestros cuerpos que nos daba igual.Mientras sonreía venía los expresivos ojos de Mark mirándome llenos de felicidad
— No me lo creo ¿dónde está ese hombre de negocios frío que un día entró en mi despacho amenazando? — pregunte
— Ese ho