Cuando llegue a la mesa donde estaba mi esposo y sus socios, Mark enseguida se levantó de su silla para abrir mi silla y que me sentara en ella, viendo venir a Melissa hacia nosotros con su sonrisa sarcástica, Mark se sentó poniendo sus dedos en mi barbilla para que lo mirara acercando sus labios a los míos unos segundos y aunque no quería ver la sonrisa de satisfacción de esa mujer, me quedé por un momento pensando en algunas de sus palabras preguntandome si sería cierto que yo fuera solamente