Después de hablar con mi madre, nos levantamos de aquel banco, quedando en que yo la llamaría para que nos volvieramos a ver, sabía que Mark me había prohibido ver a mi familia, pero yo necesita ver a mis padres y a mi nana, aunque fuera unos minutos y una vez al mes. Nos despedimos mi madre y yo entre lloros, abrazos y besos, viendo como ella se volvía a alejar de mi vida otra vez, volviendo yo a la casa viendo como seguía mi hija jugando con sus peluches.
Por la tarde y después de comer Mark