A la mañana siguiente cuando me desperté, me di cuenta de que Mark ya no estaba en la cama, me levanté, entré en el cuarto de baño para asearme, volvi despues al dormitorio y me vesti, marchando seguidamente del dormitorio, baje las escaleras acercandome hasta la cocina, viendo sentados en las sillas a mi hija y a Mark desayunando.
— Buenos dias, no me has despertado — le dije a mi esposo, dandole un beso en la mejilla a mi hija
— Estaba muy guapa durmiendo y no he querido despertarte, además y