Capítulo 27: Mentirosa.
Mia sintió el dolor, quedándose aturdida por un instante, hasta que sintió que las manos del hombre empezaban a tocar su cuerpo con perversión, la avasalló el asco y el rechazo, intentando apartarlo.
— Suéltame, déjame en paz. — Gritó con desesperación, moviéndose para que él no pudiera besarla, sin poder detener todas las lágrimas que no dejaban de salir de sus ojos, mientras su cuerpo no dejaba de temblar.
Arrepintiéndose de haber regresado a esta ciudad dónde solo encontraba dolor y que ah