Capítulo 71: Mejor que nunca.
— Si, estoy seguro de eso. — Afirmó Dante y sus ojos se volvieron tormentosos.
Mía al ver esto, tomó su mano y la apretó.
— Lo siento, no quería que te pusieras triste. — Suspiró ella, le dolía el corazón de solo verlo así.
— No te preocupes, tienes derecho como mi esposa a preguntar lo que quieras. — La consoló Dante volviendo a recomponerse.
Al escuchar la palabra “esposa” el corazón de Mia se aceleró, le encantaba que él la llamara así.
Ella le sonrió y le dio un pequeño beso en los