63. Tu peor pesadilla
—¡Señorita! —una voz repercute entre el cántaro de lluvia. Bajo un manto de frío y humedad no hay nada que la salve de este agujero infernal.
Está desnuda en alma. Demasiado débil para levantarse, para oír.
Para luchar.
Lo primero qué se escucha a la distancia son gritos que Scarlett no entiende. La lluvia le impide ver, escuchar lo que las personas a su alrededor dicen y murmuran. Nadie se digna a levantarla salvo, con la mirada borrosa, la persona que está mirándola con fijeza.
Al darse cuen