62. Dolor y miseria
Las pesadillas se hacen realidad. Scarlett suda, dentro de un témpano de hielo, completamente aislada de todo. No hay nadie aquí. No están sus bebés. No puede gritar. Y se ahoga. Y cuando el aire le llega a los pulmones, se sienta de golpe en la superficie donde se encuentra.
Paralizada, destrozada, sus ojos con los vasos sanguíneos rotos y rojos vislumbran el lugar. Es una habitación distinta a la villa donde vivía. No hay ningún pensamiento a los segundos despertar, salvo cuando el viento de