59. Infierno
Desde que sus piernas se bañaron, y su columna se quebró en mil pedazos por un dolor atronador, Scarlett ha tenido que estar en su cama, sudando y retorciéndose de dolor.
La señora Pranvera, en ese intento de calmarla, le quita el sudor de la frente para manera con un pañuelo.
—Calma, niña. Sé que Gerald tiene un equipo de médicos en caso de que dieras a luz si él no estaba presente ¿No es así?
Scarlett mueve la cabeza en confirmación. Es claro que su esposo así lo decidió por prevención. Ademá