Fernando, consumido por la desesperación, había intentado comunicarse con Gracia por todos los medios posibles, pero ella lo había bloqueado de todas partes. Probó con números distintos, buscó a sus amigos… también a ellos los había apartado. Era como si Gracia hubiese decidido borrarse del mundo de forma intencional, al menos del suyo.
Sirvió una copa y la llenó hasta el borde. Bebió un trago largo, amargo. Luego, alzó la vista y recorrió con la mirada cada rincón de la casa. De Gracia no qued