LUCIANA:
—¿Qué dirías si te digo que me estoy enamorando de tí?
Susurro sintiendo como mi corazón se acelera de más y lo miro a los ojos.
No podía retener esto por más tiempo… Ya se lo dije…
—Luciana … Esto no fue lo que pactamos.
Habla soltando mis manos y siento una puñalada en mi pobre corazón.
Frunzo el ceño y permanezco serena.
—Lo sé… Pero no he podido evitarlo Andrew.
Hablo bajito, pero sé que me escucha perfectamente.
El elfo se coloca de pies dándome la espalda.
—Te conté cuáles son