Y tenían razón, pues un grupo de elfos vestidos con armaduras antiguas vienen hacia nosotros listos para atacarnos y acabarnos.
miro hacia atrás y observo a los prisioneros que observan todo con miedo.
—Si lo desean pueden huir, nosotros los cubriremos.
Les digo y el más anciano de ellos me observa frunciendo el ceño.
—No, no vamos a huir, lucharemos por nuestra libertad.
Dice y los demás le siguen.
—De acuerdo, entonces luchemos.
Hablo con seguridad y miro a mi esposo que me observa con media