Los rayos del sol salían de las montañas y los elfos miraban con una sonrisa de esperanza los nuevos rayos de sol con un nuevo día diferente que por una razón u otra se respiraba paz.
LUCIANA:
Observo como mi vientre se marca bastante con el vestido que he elegido y frunzo el ceño.
—Me veo gorda.
Susurro para mí misma y unos fuertes brazos me rodean.
—Estas hermosa… ¿Lista para conocer el pueblo elfo?
—Estoy lista ¿Y tú? ¿Cómo te sientes al saber que sentenciarás a tu única familia de sangre?
—