Él tuvo que luchar contra sí mismo para reprimir todo lo que le instaba a saltar los pasos, y apretó su mandíbula lo suficientemente fuerte como para contenerse. Que incluso colocara un dedo encima de ella, podría lastimarla de cualquier forma, pero tampoco tenía un panorama de alejarse esta vez como el resto de los días anteriores para tener la mente clara.
La verdad es que todo el tiempo fuera, no sirvió una mierd@ para alejar sus pensamientos, y ahora que la veía así, como si ella estuviese