Mundo ficciónIniciar sesiónMe despierto de un suspiro al oír la cerradura de la puerta abrirse. Tengo el cuello dolorido de dormir en el sofá y la espalda me estalla cuando me siento y clavo la mirada en Sam. Pasa por el recibidor a duras penas, balbuceando cosas que no entiendo.
Cojonudo, está borracho y yo agotada y dolorida.
—Ese es tu padre —susurro.
Me acaricio el vientre y miro a Sam con cara de pocos amigos cuando llega hasta el salón y está a un par de centímetros de mí. Alzo la mirada para en







