Maximus se quedó quieto frente al espejo, el peine suspendido en el aire. Algo en el tono de Héctor le erizó la piel.
—¿Qué encontraste?
Héctor respiró hondo al otro lado de la línea, como si estuviera midiendo las palabras.
—Rosie Harper… no es una desconocida para usted, señor. Estudiaron juntos en la secundaria. En el mismo instituto, misma promoción. Ella era… bueno, la llamaban el “patito feo” del curso. Apariencia descuidada, ropa que no le quedaba bien, siempre con el cabello tapándole l