Aria arquea una ceja, su mirada sobre Rosie más que envidia es un rechazo tras asimilar que el hombre que ama pasa tiempo con su esposa, y no con ella como lo había planeado desde que toda esta farsa empezó.
—¡EXCELENTE! — Aria empieza a aplaudir. Los aplausos hacen eco en la oficina y Rosie mira a su esposo, quien mira a Aria con desdén.
—Ya iniciaste, tesoro, es excelente.
—¿De qué hablas? — Harper no lo pudo evitar.
—El acostarse contigo es todo un sacrificio ¿no es así, tesoro? Espero que