Anillo de diamantes.
Mansión Livingston.
Para Máximus, lo que debió haber sido el despertar de una noche pasional tras haber recuperado a su esposa, se ha transformado en un martirio silencioso. Sus ojos, enrojecidos por la falta de sueño, recorren la habitación vacía antes de obligarse a bajar. Ha tenido que aceptar esta amargura, una decisión que le quema las entrañas, con la única esperanza de que Rosie, en algún lugar de su dolor, comprenda algún día el porqué de este sacrificio.
Cuando llega al comedor, la e