Capítulo 35.
ACACIA LUNA.
—Aún no puedo creer que hayas crecido en un lugar tan hermoso como este.
—¿Hermoso? Para mi es normal.
—Eso es porque estas acostumbrado a esto, si fueras alguien externo, como yo, pensarías diferente —le digo mientras sigo viendo por la ventana del auto—. El lugar parece de otro mundo.
Escucho como Nicolás se atraganta con su saliva, por lo cual, lo volteo a ver.
—¿Te encuentras bien? —le pregunto preocupada.
—Sí, estoy bien —me responde con la voz un poco ronca después haber tosi