Mundo ficciónIniciar sesiónTERCER LIBRO DE LA SAGA: LUNA CRECIENTE. "Puedes cambiar toda una vida y una historia con una sola decisión". Nicolás Cooper jamás pensó que su mate sería una humana y mucho menos una con un pasado tan... interesante. Pero lo que menos imagino Nicolás Cooper, es que unos segundos antes de verla en persona por primera vez, tendría una visión, en la cual, las cosas no terminaban nada bien para él ni para Acacia, su mate. Ahora que sabe lo que ocasionaría ciertas decisiones y todo lo que eso provocaría, Nicolás ha decidido que va a hacer lo más diferente y mejor posible para que no ocurra nada de su visión. ¿Nicolás lo logrará o la historia terminara igual?
Leer másACACIA LUNA.
—¿Una entrevista de trabajo? —Cameron asiente—. Explícame que no entiendo.
—Yo tampoco entiendo —me dice dejándome más confundida—. Solo vinieron a mí y me dijeron "mañana tienes una entrevista de trabajo con el presidente de la empresa a las 9, no vayas a llegar tarde" —me río por su imitación de voz—. No te rías, esto es serio.
—Perdon, pero me da mucha risa como imitas la voz de... ¿Olga? —él asiente dándome a entender que no me equivoqué de nombre—. Cómo sea, lo importante aquí es, ¿cómo te van a hacer una entrevista de trabajo en tu propio trabajo? Por más que lo pienso, no lo entiendo.
—Dimelo a mi —se levanta del sofá y va a la cocina— ¿Quieres helado?
—¿Ya andas de depresivo un día antes? —le pregunto bromeando y él me ve mal antes de lanzarme el trapo con el que limpiamos la cocina, ocasionando que me ria—. Estaba bromeando.
—No estoy de humor para tus bromas —me dice sacando un bote de helado del congelador y agarrando una cuchara para empezar a comerselo—. Tengo miedo de que me despidan.
—Si te fueran a despedir, ¿no crees que te lo hubieran dicho directamente y ya? —le inquiero mientras se vuelve a sentar en el sofá—. Digo, por lo menos así es en dónde trabajo.
—Buen punto —lleva otra cucharada de helado a su boca—. Este helado no está tan bueno.
Lo veo con una ceja alzada.
—¿Entonces para que te lo comes? —se alza de hombros mientras se lo sigue comiendo—. Ya me antojaste, dame.
Le quitó la cuchara y pruebo el helado.
—Cameron.
—¿Sí?
—Esto no es helado —le revelo y le quitó el bote—. Es yoghurt congelado.
Le doy la vuelta al bote para que vea la etiqueta que comprueba lo que dije.
—Ah, con razón sabía diferente.
Me quita el bote y la cuchara para seguir comiendo mientras yo ruedo los ojos.
CAMERON LUNA.
—¡Adelante!
Abro la puerta de la oficina de Nicolás Cooper, el presidente de la empresa en dónde trabajo.
—Toma asiento, por favor —asiento cerrando la puerta antes de sentarme en una de las sillas delante de su escritorio—. Supongo que tienes una idea de por qué estás aquí, ¿verdad?
—L-Lo lamento, señor, pero no —él se rie— ¿Estoy despedido?
—No, es todo lo contrario —me dice sentándose en su silla—. Solo quiero hablar contigo.
¿Qué?
—Según esto —abre una carpeta— llevas trabajando con nosotros 3 años y has tenido un muy buen rendimiento y sobre todo, no nos has querido estafar como el que estuvo en tu puesto anteriormente. Y eso es justo lo que necesito para el nuevo puesto.
—¿Y cuál es ese nuevo puesto?
—Administrador de empresas en mi nueva compañía —me responde y asiento entendiendo todo— en Canadá.
Lo veo sorprendido.
—¿Qué? —la pregunta sale de mi boca antes de que pueda pensar en que decir.
—Quiero que tú seas el administrador de mi nueva compañía en Canadá —me responde—. Sí aceptas, tendras un mejor salario, más prestaciones y seguros de los que ya cuentas, además, la empresa te proporcionará un vehículo en el cuál podrás desplazarte y un departamento en el cuál vivirás ya sea solo, con tu familia o con quien tú quieras, siempre cuando vivas ahí. Sé que a lo mejor lo quieres pensar, así que tienes hasta pasado mañana antes las 24 hrs para darme tu respuesta —lo veo sorprendido—. De lo contrario, tomaré tu respuesta como un "no" y seguirás en el mismo puesto que tienes, ¿entendido?
—Sí —le respondo—. Entendido.
—Bueno, eso es todo —me informa—. Ya te puedes retirar, pero antes, te tengo que decir dos cosas muy importantes —asiento—. La primera, es que no le digas nada de esto a nadie de la empresa, ya que estoy escogiendo a varias personas de aquí para la nueva empresa y no quiero que se enteren antes, ¿entendido?
—Entendido —respondo— ¿Cuál es la segunda?
—Estoy buscando a varios licenciados y licenciadas en lenguas extranjeras —me informa—. Tenemos varios aquí y son buenos, pero no son suficientes y muy pocos de ellos van a recibir la misma propuesta que tú, así que estoy buscando a personas que se dediquen a eso y cuando revise tu información, me di cuenta que tienes una hermana llamada Acacia, creo, que se dedica a eso.
—Em, sí, mi hermana es licenciada en lenguas extranjeras —le digo—. Actualmente trabaja en...
—Quiero entrevistar a tu hermana —me interrumpe sorprendiendome—. Y si todo sale bien y veo que es buena, quiero hacerle la misma propuesta que te he hecho a ti.
ACACIA LUNA.¿Por qué me ocurre todo esto? Yo solo quiero una vida normal y tranquila.—Los signos del bebé estan bien —me dice el doctor mientras realiza un ultrasonido. Veo a mi hijo chuparse el dedo, lo cual, de alguna extraña manera mejora un poco mi humor—. No hay ninguna especie de daño.Justo cuando me estoy sentado bien la camilla del hospital despues de que terminara el ultrasonido, veo a Nicolás aparecer frente mio con una expresión de preocupación.—¿Estás bien? —me pregunta— ¿Te has lastimado?—La paciente y el bebé se encuentran bien, no hay ninguna especie de daño —le informa el doctor.Nicolás me voltea a ver.—El doctor te dice la verdad, estoy completamente bien —le digo—. Solo fue el susto y el disgusto.—Voy a matar a esos imbeciles por no tener cuidado al conducir.—No fue su culpa.—¿Entonces que ocurrió?Antes de que pueda contestarle, veo como a uno metros detrás de él aparece Tamara con un brazo enyesado y unos puntos en su frente. Lamentablemente, en cuanto m
NICOLAS COOPER.UN MES DESPUÉS.—Buenos días —dice Zoe entrando a la cocina mientras bosteza— ¿Y Acacia?—Sigue dormida, Nathaniel estuvo moviéndose mucho durante la noche —le contesto poniendo un plato con hot cakes delante de ella—. Con suerte podra dormir algunas horas y recuperarse un poco antes de la cena.y—No me malentiendas, estoy muy feliz porque voy a tener un sobrino, pero sinceramente... Con solo ver a Acacia no me dan ganas de tener hijos —me revela—. Estar embarazada parece algo muy cansado y complicado, ¡y eso que esa es la etapa más fácil!—No es que sea la etapa más fácil, sino que es la etapa a la que le quitan importancia porque mientras el bebé no nazca las mujeres todavía "no son madres" —le explico—. Eso es algo triste en realidad.—Bueno, pero no todas las personas piensan así —me dice— ¿O sí?—Solo voy a decir que aunque los tiempos cambien las mentalidades, personalidades, creencias, o como quieras decirle, de las personas no lo hacen tanto.Zoe solo dice un "
ACACIA LUNA.—¿C-Como que fueron a la casa? —le pregunto después de salir del shock que me provoco la noticia— ¿Cómo supieron donde vivimos?—No tengo ni la más minima idea, solo sé que de alguna forma nos encontraron y supieron en donde vivimos y como no se quisieron ir por las buenas, tuve que llamar a la policia para que los sacaran de la casa.—¿Qué sucedio? ¿Para qué fueron a la casa?—Querian dinero —me contesta Cameron irritado—. Al parecer gracias a que mandaron a la bruja a la universidad que ella queria, empezaron a tener problemas financieros y como descubrieron que a nosotros nos va muy bien querian que nosotros nos hicieramos cargo de sus problemas porque según ellos esos problemas los tienen gracias a que nosotros nos negamos ayudarlos hace años.—¿En serio siguen con eso?—Sí, y como si no fuera suficiente, nos amenazaron con que si no aceptabamos ayudarlos con sus problemas por las buenas, entonces nos demandarian y tendriamos que hacerlos por las malas, todo esto mien
—NARRADOR OMNISCIENTE.Horas antes.Hogar de los Luna Davies.—¡Agg! Esta maldita cosa... —Cameron sigue intentando que le salga bien hasta que se harta y tira las agujas y estambre a un lado— ¡Me rindo!Margaret, su abuela, y Octavio, su abuelo, se burlan de su nieto al ver su reacción al no poder tejer bien y por lo tanto, desesperarse y finalmente rendirse.—No es tan dificil —le dice la abuela tratandolo de animar—. Presta mucha atención.Cameron, a pesar de no querer seguir haciendo eso, le presta atención a como su abuela hace unos movimiento con el estambre y las agujas y posteriormente, él los repite con sus propias herramientas. Para su sorpresa, esta vez le sale bien.—¿No es muy pronto como para estar tejiendole ropa y mantas a Acacia y al bebé? —pregunta al abuelo viendo a su esposa y nieto mayor seguir tejiendo cada quien un conjunto de ropa—. Todavía faltan cuatro meses para que nazca.—El tiempo se pasa volando, cuando menos lo esperes, nuestro bisnieto nacera y esto —l
Último capítulo