Capitulo 31.
NICOLAS COOPER.
Veo como mi melodía se baja de mi, arregla su apariencia y sale de la oficina lo más rápido que puede, pero por mala suerte, para cuando reaccionó y salgo detrás suyo, ella ya se encuentra bajando por el elevador.
Me doy la vuelta molesto y me dirijo a mi oficina, en dónde mis amigos están todavia en sus lugares sorprendidos.
—¿¡Qué les pasa!? —cierro la puerta— ¿¡Por qué no tocaron antes!?
—Creímos que estarías solo —contesta Leon.
—Asi que no pensamos en tocar la puerta —añade