Capitulo 30.
ACACIA LUNA.
—Aquí esta su café, señor Cooper.
Veo discretamente como Alba se inclina más de lo normal a tal punto que por un momento puedo ver un poco de sus pechos.
Aparto la mirada rápidamente y regreso mi atención a los documentos delante mío.
No puedo creer que haya visto eso.
—Señorita Luna —levanto la mirada para ver a Nico viendo unas cosas en su computadora—, no entiendo esta parte, ¿me la podría explicar, por favor?
Me levanto de mi asiento al mismo tiempo que Alba sale de la oficina.