Todo estará bien.
Irina pudo ver que Dahiana no se encontraba bien y entendía que no quería hablar, no delante de los chicos.
—Chicos, podrían darnos un momento—pidió Irina.
José y los demás accedieron y las dejaron solas. Irina tomó a Dahiana de la mano y la guio a uno de los sofás del lobby.
—Sé que hacer esto puede ser muy atrevido de mi parte y quizás lo menos que desees en estos momentos no sea hablar, pero quiero que sepas que en mí puedes confiar —le dijo Irina.
Dahiana soltó el llanto, tenía una ola de s