Cuando Ada ve a Alessandro siente un furor que la consume, siente ganas de matarlo con sus propias manos, sin embargo no piensa fallarle al cabecilla, el hombre que depositó su confianza en ella.
la mirada de Ada y alessandro se cruzan como espadas filosas deseando ver sangre. —llegó la dichosa esposa, tonta del millonario, bueno millonario por poco tiempo— sonríe —que afortunada eres que ni un accidente y menos las llamas te mataron
Ada camina con firmeza hacia Alessandro y Myriam se acerca