OLIVIA.
Odiaba los médicos, odiaba estar en el hospital. No hubiese querido preocupar a nadie, necesitaba estar en casa.
Pero hasta mi propio hogar me lo recordaba a él. Y él, me recordaba todo lo que ocurrió.
Lo que jamás olvidaré. Jamás.
En ningún momento, desde que iniciaron mis salidas furtivas con Carlos, lo pensé como alguien verdaderamente peligroso.
Sí, por un momento creí y sospeché que tal vez manejaba cuentas de gente “pesada”, como solemos decir en Maracaibo. Esas personas, son a