OLIVIA.
La señora Victoria de Graterol me recordaba a mamá y a sus amigas cuando se reunían a charlar.
Mujer alta y elegante, de cabello caoba bien armado y escalonado hasta los hombros, con un cutis increíble que yo a su edad desearía tener. De piel blanca como la leche, usando un maquillaje tenue, combinando sombras color cobre y beis... Ella usaba esa noche un conjunto de camisón y pantalón de tela gruesa y lujosa, prendas holgadas, de un tono parecido al de su cabello. Cuando llegamos a la