Punto de vista de Julio
Al principio, Mateo no me vio.
Seguía de frente a la cocina, con los hombros relajados y movimientos firmes y pausados mientras removía lo que había en la sartén.
La imagen me dejó clavada en el sitio mientras mi sorpresa anterior se transformaba poco a poco en algo más suave, algo para lo que no tenía nombre.
El ático se sentía diferente con él dentro. Era menos como un refugio prestado y más como un lugar que podía fingir brevemente estar seguro.
Entonces, como si pe