Punto de vista de Luis
En el momento en que entré en la oficina de Mateo, estaba listo, no, estaba desesperado por descargar todo lo que hirviendo dentro de mí.
Iba a empezar desde la noche anterior y esta mañana antes de insinuar que Julio se estaba fuera del radar, lo que no había hecho más que romper con éxito el último hilo de mi paciencia.
Estaba preparado para desgarrarlo como siempre lo hacía, pero cuando abrí la puerta de la oficina, la habitación me golpeó con una quietud que casi se s