Murmullos en el Splendido Mare.
Con el primer rayo de sol colándose por la ventana, la noche de pasión se transformaba en un nuevo día lleno de promesas.
Hendricks y Aiden se quedaron bajo las sábanas, disfrutando de la calidez de sus cuerpos, de la cercanía que les daba la fuerza para enfrentar todo lo que viniera. Juntos, sintiendo la eternidad en cada caricia, decididos a hacer de cada amanecer un encuentro memorable.
El reloj marcaba las 7:00 am cuando Aiden y Hendricks despertaron, aún bajo las sábanas, envueltos en el