En tus brazos.
—Dices que me detenga pero tú penë está así de duro...
—Eso es porque lo estás tocando...pero duele realmente ahí abajo.
—Mierda… siento que me cortaras el pene, relájate un poco— Hendricks lo besa en la mejilla.
—Siento que moriré, no te muevas, por favor…por favor—le suplica Aiden con los ojos aguados y la voz entrecortada casi en un susurro.
—Shhh…tranquilo, respira… déjame besarte, no me moveré hasta que me digas, cuando sientas que te acostumbras solo dime para continuar, veras como te v